
Así lo expresó el coordinador general de la Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz (UnEPoSC), Walter Uribe, al referirse a las novedades vinculadas a la llegada de los buques poteros que darán inicio a la temporada de la zafra del calamar en el puerto de Puerto Deseado.
En ese sentido, el responsable de UnEPoSC, organismo que depende del Ministerio de la Producción, Comercio e Industria, destacó que la presencia de estas embarcaciones dedicadas a la captura de calamar representa “una noticia muy positiva, ya que marca el inicio de una nueva temporada que esperamos sea igual o mejor que la del año pasado”.
Uribe se encuentra en la ciudad portuaria coordinando los preparativos necesarios para que el puerto esté en condiciones óptimas de cara a la nueva campaña. “Venimos trabajando desde hace varios meses en el acondicionamiento del puerto, en tareas vinculadas a las defensas, la red contra incendios y otros aspectos fundamentales que requiere esta actividad”, explicó.
Al referirse a los aspectos clave para el desarrollo de la operatoria, señaló que se están ultimando los detalles relacionados con el arribo de las embarcaciones, con el objetivo de que cuenten con todos los servicios necesarios para operar con normalidad.
Asimismo, indicó que varios de los buques cuentan con permisos nacionales y operarán por primera vez en Puerto Deseado, estimándose entre 10 y 15 embarcaciones. “Esperamos que tengan una buena campaña y queremos recibirlos con el puerto en las mejores condiciones”, afirmó.
La primera salida de los buques poteros genera un impacto significativo en el empleo, tanto de manera directa como indirecta. “No sólo se crea trabajo para quienes se desempeñan de forma permanente en el puerto, especialmente en las tareas de descarga, sino también para personas de otros rubros que se suman por turnos, considerando la cantidad de barcos que arribarán”, señaló.
En ese marco, Uribe estimó que entre 300 y 400 personas están directamente vinculadas a las labores de descarga.
Entre las actividades que se desarrollan alrededor de los buques poteros, mencionó el alistamiento de las naves, la provisión de alimentos, combustible y los trabajos de reparación, lo que genera “un movimiento muy importante para la economía local”.
Respecto a la diversidad de roles que intervienen en la operatoria de los buques, Uribe explicó que, al ingresar al puerto, las embarcaciones deben contratar una agencia marítima encargada de realizar los trámites portuarios, aduaneros y administrativos correspondientes.
También destacó la logística vinculada al suministro de insumos y combustible, teniendo en cuenta que muchos de estos barcos permanecen entre 15 y 20 días —o más— en altamar, lo que demanda grandes volúmenes de víveres y genera una intensa actividad para las empresas proveedoras del puerto.
En relación al abastecimiento de combustible y las tareas de mantenimiento, remarcó que estas operaciones también generan una importante demanda laboral. “Son buques de gran porte que requieren reparaciones constantes, y en Puerto Deseado existen talleres especializados que durante la temporada trabajan las 24 horas para dar respuesta a esas necesidades”, indicó.
Sobre el tamaño de las embarcaciones, precisó que se trata de buques de más de 50 metros de eslora, lo que provoca un notable movimiento no sólo en el puerto, sino también en la ciudad. “Las tareas de descarga pueden demorar varios días, lo que impacta directamente en sectores como la hotelería, la gastronomía y el transporte”, explicó.
Finalmente, Uribe adelantó que desde UnEPoSC se continuará informando a la comunidad sobre el desarrollo de la temporada y el avance de la zafra del calamar en Puerto Deseado. “Cada inicio de campaña genera una dinámica intensa y muy interesante para la ciudad”, concluyó.
Fuente: Secretaría de Estado de Comunicación Pública y Medios / LU14 Radio Provincia.