
Tras quedar firme su condena por decisión de la Corte Suprema de Justicia, efectivos de la Policía de la Ciudad detuvieron a Samiei Sajjad Naserani, un ciudadano iraní acusado de formar parte de una organización internacional dedicada a la falsificación de documentos de identidad y pasaportes para facilitar el traslado irregular de migrantes entre distintos países.
El procedimiento se llevó a cabo este viernes por la noche en un departamento ubicado sobre la calle Caracas al 300, en la Ciudad de Buenos Aires. La captura fue ejecutada por personal de la División de Investigaciones Comuna 7, luego de que se emitiera la correspondiente orden judicial. Posteriormente, se iniciaron las gestiones para su traslado y alojamiento en una unidad del Servicio Penitenciario Federal.
Naserani había ingresado a la Argentina en 2019 junto a su pareja, Mansoreh Sabzali, utilizando documentación israelí falsa. Los pasaportes empleados registraban alertas rojas de Interpol debido a que sus titulares originales los habían denunciado como robados. Pese a ello, ambos lograron atravesar los controles migratorios en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Horas después de su llegada, y tras una investigación impulsada por la Justicia Federal, fueron localizados y detenidos en un apart hotel del barrio porteño del Abasto.
Una red con alcance internacional
La investigación judicial permitió establecer que Naserani mantenía vínculos con una estructura criminal transnacional que operó entre 2015 y 2019, ofreciendo documentación adulterada para facilitar el tránsito de migrantes, principalmente de origen asiático, a través de distintos países de Europa y Medio Oriente.
Según la causa, la organización gestionaba pasaportes falsificados, documentos de identidad, pasajes aéreos y tarjetas de embarque para personas que buscaban ingresar o desplazarse de manera irregular por España, Portugal, Grecia, Reino Unido, Turquía e Irán.
Los investigadores detectaron un intenso intercambio de información entre Naserani y distintos contactos internacionales, quienes coordinaban la obtención de documentación y la logística de los viajes. Entre las pruebas incorporadas al expediente figuran mensajes, listados de pasajeros y datos de vuelos enviados por personas identificadas con los alias “Jan Rambo”, “Shafiq” y “Mehdi Kachal 2”.
Además, durante la pesquisa se comprobó la circulación de documentos argentinos adulterados, incluidos DNI y pasaportes que contaban con denuncias previas por robo.
La decisión de la Corte
En un primer juicio, el Tribunal Oral Federal N° 6 condenó a Naserani por el uso de documentación pública falsa agravada y le impuso una pena de tres años de prisión en suspenso. Sin embargo, fue absuelto del cargo de asociación ilícita.
La fiscalía apeló esa resolución al considerar que las pruebas demostraban su participación dentro de una organización criminal estructurada. En 2021, la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal revocó parcialmente el fallo, lo condenó también por integrar una asociación ilícita y elevó la pena a cuatro años y seis meses de prisión.
La defensa presentó nuevos recursos, pero tanto la Casación como la Corte Suprema rechazaron los planteos. De esta manera, quedó firme la condena y se ordenó su inmediata detención.
En su resolución, los magistrados consideraron acreditada la existencia de una organización internacional dedicada a proveer documentación adulterada y concluyeron que Naserani tuvo una participación activa en diversas operaciones, actuando como integrante y beneficiario de la estructura criminal.