
Con cerca de 120 mil parejas reproductoras, el Consejo Agrario Provincial (CAP) encabeza el estudio de una de las colonias de pingüinos de Magallanes más productivas de la Argentina.
Entre el 12 y el 15 de octubre, el CAP, junto a la Fundación Por el Mar, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y la Wildlife Conservation Society (WCS), desarrolló un nuevo operativo de monitoreo en la colonia de Cabo Vírgenes, ubicada en el extremo sur de Santa Cruz.
“Estamos impulsando un trabajo conjunto que nos permitirá conocer en mayor profundidad la dinámica poblacional de la colonia: su distribución, cantidad y estado de los nidos, así como su interacción con el ambiente marino”, explicó Marisol Espino, directora provincial de Áreas Protegidas y Fauna Silvestre del CAP.
Durante las jornadas de campo, los equipos se dividieron en grupos y aplicaron una metodología basada en transectas, que consiste en la recolección sistemática de datos a lo largo de recorridos preestablecidos. Este enfoque permite estimar la densidad de nidos y obtener indicadores más precisos sobre la evolución de la población.
“Los resultados de este trabajo permitirán comprender cómo responden los pingüinos a los cambios ambientales y a las condiciones del ecosistema marino, además de brindar información clave para la toma de decisiones de manejo”, detalló Carolina Pantano, bióloga marina de la Fundación Por el Mar.
Con una superficie de 1.230 hectáreas, la Reserva Provincial Cabo Vírgenes se extiende sobre el extremo sur del departamento Güer Aike, a unos 130 kilómetros de Río Gallegos, en el punto más austral de la costa atlántica continental.
“Proteger Cabo Vírgenes es fundamental porque se trata de un área estratégica donde confluyen el Estrecho de Magallanes, las corrientes circumpolares y las de Malvinas, lo que la convierte en una de las zonas más productivas del país. No sólo alberga al pingüino de Magallanes, sino también una notable diversidad de especies marinas”, explicó Esteban Frere, doctor en Ciencias Biológicas de la UNPA Puerto Deseado y WCS, quien destacó que “es una de las colonias más grandes de la Argentina y una de las más exitosas en términos reproductivos”.
Creada para resguardar la fauna y el patrimonio histórico del área, la reserva recibe cada primavera miles de pingüinos que regresan a anidar. “El mar de Cabo Vírgenes tiene una gran abundancia de sardinas fueguinas, alimento esencial para los pingüinos de Magallanes”, agregó Frere.
El estudio también contó con la participación de estudiantes de la carrera de Ingeniería en Recursos Naturales de la UNPA Río Gallegos.
“Es muy valioso que los alumnos puedan integrarse a investigaciones de campo lideradas por profesionales de la provincia. Esto les brinda experiencia práctica y contribuye a la generación de información científica clave para la conservación de nuestros recursos naturales”, señaló René Asueta, docente de la universidad.
Además de su valor ecológico, Cabo Vírgenes constituye un punto de interés turístico destacado. En la zona se encuentra el histórico faro, inaugurado en 1904, que aún guía a las embarcaciones del Estrecho de Magallanes, y el kilómetro cero de la Ruta Nacional 40, uno de los lugares más emblemáticos para los viajeros que recorren el país.
Con el propósito de mejorar la experiencia de los visitantes y ofrecer información actualizada, el CAP aprovechó la campaña para instalar nueva cartelería interpretativa en puntos estratégicos de la reserva. Este material busca orientar al turista, divulgar información sobre la biología del pingüino de Magallanes y promover un turismo responsable que respete la dinámica natural del entorno.
La campaña representa un esfuerzo conjunto entre instituciones científicas, organismos públicos y organizaciones civiles, orientado a la investigación y la conservación.
“Cabo Vírgenes es un sitio de enorme valor natural. Conocerlo a fondo es el primer paso para protegerlo. Queremos que quienes lo visiten comprendan su importancia ecológica y la riqueza que representa para la biodiversidad de Santa Cruz”, concluyó Marisol Espino.