
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al futbolista Lionel Messi y al plantel del Inter Miami CF para homenajearlos tras la obtención de la MLS 2025.
El capitán argentino finalmente despejó las dudas sobre su presencia en Washington y participó del encuentro con el mandatario estadounidense. Durante el saludo inicial, Trump felicitó a Messi con un breve “gran trabajo” mientras le estrechaba la mano.
En su discurso, el presidente destacó la visita del jugador y contó una anécdota sobre su hijo Barron, quien es fanático del rosarino. “Bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi”, expresó Trump, lo que generó risas entre los presentes cuando mencionó que su hijo también admira a Cristiano Ronaldo.
Messi ingresó al salón junto al mandatario y al empresario Jorge Mas, uno de los propietarios del club. Durante el acto, Trump también saludó al entrenador Javier Mascherano y al mediocampista Rodrigo De Paul.
El encuentro se realizó en medio de un contexto internacional marcado por tensiones en Medio Oriente, aunque el mandatario decidió mantener el tradicional homenaje que la Casa Blanca suele realizar a equipos campeones.
Como parte del intercambio de regalos, Mas le obsequió a Trump una camiseta del Inter Miami con el número 47 —en alusión a su actual presidencia—, mientras que Messi le entregó una pelota firmada por todo el plantel.
La visita se dio antes del partido que el conjunto de Florida disputará frente al D.C. United. El equipo había sido invitado tras consagrarse campeón de la MLS luego de vencer en la final a los Vancouver Whitecaps FC en diciembre pasado, con una destacada actuación de Messi a lo largo del torneo.
Aunque el argentino ha evitado en otras ocasiones participar en actos de carácter político, en esta oportunidad formó parte del evento oficial organizado por la Casa Blanca.