
Con el objetivo de mejorar el abastecimiento de agua potable, se avanza en la renovación del acueducto que conecta Comandante Luis Piedra Buena con Puerto San Julián. La obra incorpora un sistema de bypass, nuevas válvulas y cañerías de mayor resistencia, lo que permitirá disminuir las roturas y reducir la frecuencia de cortes en la localidad.
Eduardo Ñañez, gerente general de Explotación de Servicios Públicos Sociedad del Estado, brindó precisiones sobre los trabajos en una entrevista realizada en LU14 Radio Provincia. Allí explicó que se trata de un proyecto que comenzó a gestarse a principios de los años 2000 y que apunta a intervenir un sector históricamente problemático del trazado, ubicado en la zona del río Chico, afluente del lago Cardiel.
Según detalló, ese tramo presenta fuertes variaciones de altura, lo que obliga a trabajar con altos niveles de presión para garantizar que el agua llegue hasta Puerto San Julián, generando fallas recurrentes en el sistema. “Las pendientes pronunciadas exigen mayor presión y eso termina provocando cortes frecuentes”, explicó.
La obra comprende unos 12 kilómetros de extensión y tiene como finalidad no solo reacondicionar el acueducto existente, sino también sumar un bypass que permita contar con alternativas operativas ante futuras contingencias. Ñañez destacó que esta planificación es clave para asegurar la continuidad del servicio ante posibles inconvenientes.
Entre las mejoras previstas se incluye la colocación de válvulas que permitirán aislar sectores específicos del acueducto para tareas de mantenimiento, sin necesidad de interrumpir completamente el suministro, como ocurría anteriormente. Esto agilizará las reparaciones y optimizará los niveles de presión en el tramo intervenido.
La inversión total alcanza los 6.500 millones de pesos e incluye el reemplazo de antiguas cañerías de poliéster reforzado con fibra de vidrio por tuberías de polietileno de alta densidad, un material más adecuado para soportar las exigencias del sistema.
En relación con otras iniciativas, el funcionario señaló que los trabajos ejecutados durante el último año comenzarán a reflejarse tanto en el presente como a futuro, y remarcó que existe una planificación integral para el desarrollo de infraestructura en toda la provincia.
Ante el crecimiento demográfico de Puerto San Julián y otras localidades, Servicios Públicos evalúa nuevas alternativas para asegurar el acceso al agua potable. Entre ellas, mencionó la posibilidad de implementar sistemas de desalinización de agua de mar, una tecnología utilizada en países europeos, aunque aún no aplicada en Argentina por su complejidad y demanda energética. No obstante, indicó que el uso de energía eólica podría ser una opción para compensar ese consumo.
Ñañez también se refirió a las obras en El Chaltén, donde se construye una planta modular de tratamiento de efluentes cloacales, y explicó que las tareas allí presentan desafíos adicionales por las limitaciones de espacio, una situación similar a la de otras localidades como Los Antiguos. Aun así, afirmó que Santa Cruz tiene un alto potencial de crecimiento y que Servicios Públicos acompaña ese desarrollo con planificación y expansión de servicios, destacando el acompañamiento del gobernador Claudio Vidal para concluir obras pendientes e impulsar nuevos proyectos.
En materia energética, indicó que uno de los principales retos es finalizar el sistema eléctrico interconectado Pluma–Perito Moreno–Los Antiguos, mientras avanzan en paralelo distintos proyectos de saneamiento.
Por último, informó que la planta de tratamiento de Perito Moreno presenta un avance del 70% y que se están realizando gestiones para destrabar su situación administrativa y ponerla en funcionamiento en el corto plazo. “Son inversiones fundamentales de obra pública que impactan directamente en la calidad de vida de la comunidad”, concluyó.