
La Secretaría de Culto de Santa Cruz llevó adelante la primera Mesa de Diálogo Interreligioso, un espacio creado para trabajar junto a distintas comunidades de fe en la promoción de valores y en la prevención de problemáticas sociales como las adicciones y el suicidio.
El encuentro se desarrolló hoy en la Sala Gregores de Casa de Gobierno, con la participación de la secretaria de Culto, Mónica Pereyra; la diputada por el Pueblo de Puerto Santa Cruz, Fabiola Loreiro; y representantes de diversas congregaciones religiosas, en el marco de la Ley Provincial N° 3792.
Durante la reunión, Pereyra resaltó la relevancia de esta iniciativa al señalar que “fue muy valioso poder compartir la mirada de cada comunidad de fe sobre nuestra sociedad”, y agregó que “todos coincidimos en que es necesario recuperar valores y principios que se han ido perdiendo con el tiempo”.
La funcionaria explicó que la mesa busca fortalecer el trabajo conjunto entre el Estado y las iglesias, destacando que “las comunidades religiosas tienen llegada directa a las familias de cada santacruceño”. En esa línea, remarcó que el Ejecutivo puede brindar acompañamiento y herramientas, mientras que las iglesias aportan su cercanía y capacidad de llegar a cada hogar.
También planteó la importancia de reflexionar sobre la ausencia de espacios de formación en valores dentro de las instituciones educativas. “Antes existía religión como materia en las escuelas; hoy, al reclamar principios y valores, debemos preguntarnos dónde los chicos adquieren esos aprendizajes en igualdad de condiciones”, expresó.
Entre los principales ejes de acción se definieron talleres de prevención de adicciones, ciberdelitos y suicidio, en coordinación con el Ministerio de Seguridad. “Cuando se conocen las herramientas para detectar a una persona en riesgo, es mucho más sencillo prestar atención a los detalles y actuar a tiempo”, sostuvo Pereyra.
La mesa quedó conformada por legisladores provinciales y representantes de distintas comunidades religiosas. Según informó la Secretaría de Culto, los encuentros se realizarán cada dos meses, aunque podrán convocarse antes si la situación lo requiere. “Lo fundamental es que sea un trabajo conjunto, porque así tendrá mayor impacto”, concluyó.