
Frente al complejo escenario climático que atraviesa la región, la gestión impulsada por el gobernador Claudio Vidal avanza con la implementación de nuevos lineamientos sanitarios para prevenir la sarna ovina y con las gestiones para declarar la emergencia agropecuaria.
En el último encuentro sectorial realizado en Puerto Deseado, referentes provinciales y nacionales coordinaron acciones de asistencia técnica en el territorio. En paralelo, se fortalecen iniciativas orientadas al autoabastecimiento de forraje para disminuir los costos de producción y se amplía la agenda institucional con obras de infraestructura turística y programas de forestación en zonas urbanas.
El actual plan de trabajo del Consejo Agrario Provincial (CAP) tiene como eje principal resguardar la sanidad de la ganadería santacruceña. En ese sentido, el presidente del organismo, Hugo Garay, explicó que se dictaron normas más rigurosas para evitar el ingreso de sarna ovina desde otras regiones del país, que incluyen un doble lavado sanitario en origen y un período de cuarentena de 24 días. El funcionario advirtió que, en un contexto de sequía y debilitamiento del stock ovino, la aparición de la enfermedad tendría consecuencias graves, por lo que la prevención resulta clave.
Para asegurar la correcta aplicación de estas medidas, el Gobierno Provincial equipó a las delegaciones del CAP con vehículos especialmente acondicionados, lo que permite intensificar los controles en los establecimientos rurales, en particular durante la temporada de esquila. Garay remarcó que la gestión apunta a contar con equipos técnicos capacitados y con presencia permanente en el territorio, incluso mediante el intercambio de experiencias con provincias que ya enfrentan la problemática.
Soberanía alimentaria y proyección territorial
La coordinación con el Gobierno Nacional también forma parte central de la agenda. Tras la reciente recorrida del secretario de Agricultura de la Nación por campos santacruceños, se avanza en el proceso de homologación de la emergencia agropecuaria. Garay señaló que el conocimiento directo de los daños ocasionados por la sequía y los fuertes vientos resulta determinante para acceder a fondos de asistencia destinados a los productores.
Estas acciones se complementan con avances en materia de producción local de forraje, como las cosechas de avena en la zona de El Calafate, en el marco del proyecto Santa Cruz Puede SAU. La iniciativa apunta a generar insumos en la provincia para abastecer la futura planta de alimento balanceado en Río Gallegos, reduciendo la dependencia de proveedores del norte del país.
En esa línea, el presidente del CAP confirmó la instalación de plantas peletizadoras en Los Antiguos, Gobernador Gregores y Río Gallegos. Este desarrollo productivo se articula con una política de conservación ambiental que recientemente sumó un nuevo hito: la habilitación de un sendero de dos kilómetros en el área protegida de la Ría de Deseado, una obra que estuvo paralizada durante años y que ahora busca potenciar el turismo y la preservación de la fauna y flora nativas.
Finalmente, Garay destacó la expansión de programas de forestación y educación ambiental en distintos barrios, subrayando el compromiso del personal del Consejo Agrario para sostener una presencia activa en toda la provincia. “La idea es llegar a cada comunidad, generar conciencia sobre el cuidado del ambiente y, al mismo tiempo, impulsar el desarrollo productivo y el sentido de pertenencia en Santa Cruz”, expresó.