
En medio de un escenario complejo para la industria hidrocarburífera de Santa Cruz, marcado por la caída sostenida de la producción y la preocupación de los trabajadores por la falta de actividad, el Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER), encabezado por Rafael Güenchenen, logró avanzar en un acuerdo con las operadoras del consorcio UTE para la incorporación de 11 equipos en distintos yacimientos de la provincia.
El esquema acordado prevé la puesta en marcha de un equipo de perforación y diez equipos de well services, entre workover y pulling. De ese total, seis estarán destinados a tareas de reactivación productiva y cuatro al abandono de pozos. Además, se suman dos sets de cementación y un equipo de fractura, en el marco de los compromisos asumidos por las empresas.

La definición llegó luego de varias semanas de negociación y en plena conciliación obligatoria, donde el gremio sostuvo como condición central la confirmación de estos equipos para cerrar el entendimiento. Desde SIPGER destacaron que el aumento en la eficiencia de los equipos activos durante el último año fue determinante para mejorar el rendimiento operativo y recuperar producción, situación que incluso fue reconocida por las propias operadoras.
Las tareas de well services estarán a cargo de las firmas Roch, Quintana, Clear, Patagonia, Brest y CGC, mientras que aún resta definir qué contratistas asumirán los servicios de cementación y fractura.
Güenchenen remarcó que la incorporación de un equipo de perforación representa un paso clave para sostener la actividad. “Poder anunciar un equipo de perforación es lo más importante para nosotros; sin perforación, la actividad seguirá cayendo hasta desaparecer. El compromiso de CGC de revertir esta situación comienza con este perforador”, expresó.
En relación con YPF, el dirigente explicó que la operadora proyecta mantener un equipo de workover por dos años, con posibilidad de extensión por uno más, junto a tres equipos de pulling bajo el mismo esquema, aunque con la reducción de una unidad durante ese período.
También se acordó la incorporación de un equipo de cementación, una unidad de wireline y un equipo de flush by por dos años, prorrogables a tres. A esto se suma un segundo paquete compuesto por otro equipo de cementación y una unidad de wireline bajo iguales condiciones.
Sin embargo, el secretario general fue crítico con el alcance del acuerdo y advirtió que no resulta suficiente para revertir la crisis del sector. “De ninguna manera estoy de acuerdo con lo firmado, ni con la cantidad de equipos ni con el cronograma de trabajo planteado, porque en esos términos no alcanza para cambiar la situación”, sostuvo.
Además, anticipó que la próxima semana solicitará una reunión urgente con YPF para abordar todo lo relacionado con la remediación ambiental, una de las principales preocupaciones que persisten en la actividad.
Desde el sindicato insistieron en que la reactivación debe traducirse en más empleo para los trabajadores santacruceños y en mayores oportunidades para las pymes locales, que continúan reclamando participación en los contratos y en la recuperación de la actividad petrolera.