
Manuel Adorni asumió como nuevo director titular clase A de YPF en lugar de Guillermo Francos, en representación del Estado nacional. El funcionario, que ejerce la Jefatura de Gabinete, no cobrará honorarios por este rol y percibirá únicamente su sueldo como funcionario público.
La designación fue oficializada por el Gobierno y se concretó en la sede de la compañía en Puerto Madero. Con su incorporación, Adorni pasa a detentar la denominada “Acción de Oro”, una facultad especial que permite al Estado vetar resoluciones estratégicas dentro de la petrolera, cuyo paquete accionario mayoritario (51%) está en manos estatales.

Francos, en tanto, continuará vinculado al Directorio de la empresa en reemplazo de José Rolandi y, al igual que se informó previamente, tampoco percibirá retribución por esa función. Junto a Adorni también se sumó el exdiputado Martín Maquieyra, en el marco de acuerdos políticos vinculados a La Libertad Avanza.
Estos movimientos se dieron tras las renuncias de Rolandi y Eduardo Rodríguez Chirillo por razones personales. De acuerdo con fuentes oficiales, el proceso incluyó la aceptación formal de dimisiones, la designación de reemplazos y la notificación correspondiente sobre la nueva composición del Directorio.

Actualmente, el cuerpo de directores titulares de YPF quedó integrado por:
Clase A con Acción de Oro (Estado): Manuel Adorni.
Clase D (sector privado y accionistas minoritarios): Guillermo Francos, Lisandro Catalán, Martín Maquieyra, Eduardo Alberto Ottino, Guillermo Gustavo Koenig, Emiliano José Mongilardi, César Rodolfo Biffi, Andrea Mariana Confini y Gerardo Damián Canseco.
Como directores suplentes figuran Santiago Martínez Tanoira, Silvia Noemí Ayala, Mauricio Martín, María Martina Azcurra, Carla Antonela Matarese, Pamela Fernanda Verasay y Julio Alejandro Schiantarelli.
Desde la compañía señalaron que la actualización de autoridades se verá reflejada próximamente en los registros oficiales y en la Bolsa de Nueva York.
La llegada de Adorni refuerza la participación estatal en las decisiones clave de YPF, consolidando el rol del Gobierno en la estrategia energética y en el control de proyectos considerados prioritarios, bajo el esquema de representación sin percepción de honorarios adicionales por los cargos directivos.
